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jueves, 2 de diciembre de 2010

Andalgalá: al borde

Al igual que meses atrás se reitera la estrategia de amedrentamiento y en su caso de agresión directa hacia los vecinos autoconvocados por la vida y los asambleistas de El Algarrobo por parte de la empresa Yamana Gold –concesionaria del yacimiento Agua Rica-.

La realización de una asamblea de la UAC a inicios de noviembre estuvo signada por las provocaciones de la minera que absurda y groseramente contratan alrededor de 60 personas, sin dar a conocer las funciones para las cuales eran contratados, pero que en esa fecha se mostró abiertamente: la conformación de un grupo de choque. Y su prueba inicial fue la de esperar el arribo de asambleistas de todo el país en la terminal de ómnibus local con gritos y expresiones a favor de su “nueva empleadora” Agua Rica y contra el encuentro organizado. Durante la realización de la asamblea de UAC estos “nuevos empleados” junto a los ya conocidos “centro de desocupados” nuevamente, como en septiembre se atrincheraron en las oficinas de la empresa e inmediaciones de la misma para desde allí salir a pegatinadas y rondas por los lugares donde se desarrollaba el encuentro.

Desde el 23 de noviembre existe un nuevo corte –ya son dos- al transito minero, esta vez en el distrito Choya, y es impulsado por finqueros y productores del lugar con el apoyo de otros de distintos distritos andalgalenses y vecinos independientes, lo cual cayo como balde de agua fría y generó una nueva reacción de la empresa minera y gobiernos municipal y provincial, esta vez trasladando a los “nuevos empleados” e integrantes del CTO a una marcha en la ciudad capital de la provincia donde se manifestaron frente al Juzgado electoral y de Minas y la Secretaria de Minería “exigiendo la apertura de Agua Rica”.

El motivo del segundo corte es tan simple como evidente: a pesar de las reiteradas denuncias publicas por parte de las organizaciones, la empresa minera Agua Rica, yendo en contra con la medida de suspensión ordenada por el juez Cerda un día después de la brutal represión del 15 de febrero de 2010, estaría trabajando en la zona del yacimiento, sigue contratando “empleados”, continua desplegando su estrategia de prebendas y/o donaciones, y por supuesto, acentúa día a día su estrategia comunicacional a través de medios provinciales y locales.

Ya siendo jueves 25 de noviembre la llegada de la intendenta de Fort St. Johns, British Columbia, Canadá de la mano del ya reconocido operador y lobysta minero Horacio Gastaldi, provoco que mas de un centenar de vecinos se autoconvocaran en las inmediaciones del Hotel de Turismo Santa Rita para hacer saber su disconformidad con los planes que tienen las empresas canadienses en esta localidad. Las suspicacias aumentaron cuando se dio a conocer que los motivos de tal visita era la de “proponer la realización de un plan piloto para transferencia de tecnología en cuanto a la preservación de recursos naturales como el agua y energía”. Aquella noche también los nuevos empleados de Agua Rica/Yamana Gold hicieron sonar bombos y bombas con la clara intención de amedrentar al movimiento popular.

A esta altura de la circunstancias no es impropio reafirmar la perversidad de la estrategia: Agua Rica usa a vecinos que en graves y urgentes problemas económicos no tienen escrúpulos en enfrentarse y amenazar a sus propios vecinos.

Tal situación se hizo mucho mas patente este martes 30 de noviembre cuando las mujeres de la asamblea El Algarrobo realizaban un cacerolazo frente a Fiscalía General, hasta que los “nuevos empleados” de Agua Rica llegaron con bombos y bombas de estruendo y se apostaron en la entrada de la Fiscalía General. Ambos grupos gritaban sus consignas a 5 metros de distancia uno de otro. La tensión y el peligro de la agresión física se mantuvieron por más de una hora.

¿Un nuevo 15 de febrero se esta gestando?

La maquiavélica estrategia de los gerentes de esta empresa y el silencio cómplice del gobierno municipal, provincial y nacional ante tamañas violaciones a los derechos humanos no dan a pensar otra cosa.

En febrero de 2010 se uso a empresario y comerciantes agrupados en una “Cámara de Proveedores Mineros” a romper el bloqueo del distrito El Potrero con el lamentable resultado ya conocido.

Hoy, ya culminando noviembre, Agua Rica posee un grupo de choque de casi cien personas que han demostrado en este mes estar dispuestos a todo –si la suma los conforma-. Es también cierto que nadie usa a quien no se deja usar.-

En definitiva, Andalgalá, ya iniciando diciembre es un pueblo al borde y sin la tan difundida “paz social” de la que se jacta el gobierno provincial.

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