Sin embargo, el equipo técnico encargado de esas tareas fue agredido en Tinogasta y tuvo que abandonar la ciudad. Tras recibir agresiones por parte de organizaciones que se oponen a la minería en la localidad catamarqueña de Tinogasta, CAT–Gold, subsidiaria del grupo canadiense Imperial Metals, decidió abandonar sus exploraciones en la provincia gobernada por Eduardo Brizuela del Moral. La empresa contaba con el correspondiente permiso –otorgado por la Dirección de Minería– para efectuar diversas actividades exploratorias en Antofagasta de la Sierra. Sin embargo, nunca pudieron llevarse a cabo debido a los daños físicos y materiales padecidos por el equipo técnico contratado por CAT–Gold para encargarse de las prospecciones.
La compañía tenía previsto alquilar dos propiedades en Tinogasta para que vivieran sus representantes mientras se llevaban a cabo los estudios exploratorios, además de adquirir todo el equipamiento necesario en la ciudad. La idea era determinar la presencia de un yacimiento de oro y cobre en plena puna provincial, pero los expertos ni siquiera pudieron arribar al área en cuestión. Consumadas las agresiones, los inversores decidieron directamente cancelar el proyecto. Los incidentes fueron repudiados por la Asociación de Empresarios Mineros de Catamarca (AEMCA). Según el presidente de la entidad, Alfredo Marchioli, lo sucedido fue sumamente grave. “Se corrió a gente que pensaba apostar por la provincia. Arrogándose la representatividad del pueblo, grupos ambientalistas que ni siquiera conocían los motivos de la visita de los empresarios hicieron que descartasen sus planes de inversión en Catamarca”, lamentó.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
No hay comentarios.:
Publicar un comentario